
Es viernes, de esos días que motivan aunque llueva o haga frío. La tormenta había terminado y los vientos soplaban de tierra; estamos en otoño y el mar nos recibe así. Le llamamos “En el medio del mar” porque es bien literal: ahí fuimos y logramos esta imagen, en medio de un mar frío, poderoso e intimidante. La cámara flotó varias horas en agua salada dentro de un estanco, y salió inmaculada.